Hoy era un día muy pacífico. Demasiado, de hecho. Me mantenía flotando sobre los barrios bajos de la ciudad, esperando detectar algún evento de delincuencia.
Hace muchos por ahí en la era glacial en una cueva por las montañas nevadas ya hacia un pequeño grupo de jóvenes cavernícolas que obviamente no pueden hablar solo se comunican con gruñidos o gritos como cualquier otra bestia
Mi llegada inesperada al mundo hizo que mi padre estuviese muchas horas fuera de casa trabajando y brillando por su ausencia. Cuando tenía mas de 15 años me di cuenta que mamá le metía los cuernos