Cómo todos los hombres, yo también tengo una obsesión por una particularidad de las mujeres, un aspecto físico de alguna parte de su cuerpo que se nos vuelve una necesidad mirarla, tocarla, tenerla si es posible todo el tiempo,
Lo que voy a relatar no es una historia de ficción, es mi propia historia contada en primera persona. Solo alteré los nombres de las personas involucradas en este relato